domingo, 15 de septiembre de 2013

Higos: Mermelada de higos con nueces

He recibido correos en los que me preguntáis el motivo por el que no pongo, últimamente, entradas de cocina. El motivo es muy simple; porque hay tanto escrito y publicado sobre cocina y recetas, que no considero sean de mucho aporte esas entrada.

He estado mirando en el blog. Las entradas más leídas y las que más aceptación tienen; son las de cocina. La verdad que me ha sorprendido.

Como ya he comentado en otras ocasiones, cuando hago alguna indicación o receta de cocina, me refiero a mi experiencia, a la forma que tengo de hacer las cosas, por si puede interesar.

Estamos en un mes en el que las higueras están repletas de higos.
Pero antes de seguir, tal vez sería conveniente explicar la diferencia entre "Breva" e "higo". La breva es el fruto de la primera de las dos cosechas (Junio a julio) que produce la higuera (Ficus carica). La breva es apreciada al ser de mayor tamaño que el higo, pero no tan dulce como él. La breva tiene forma de pera y presenta diferentes coloraciones, dependiendo de las variedades, (al igual que el higo): amarillo-verdosas, azuladas o moradas-negras.

Muchas son las cosas que podemos hacer con el higo: licor, secarlos, meterlos en conserva, (para acompañar a guisos durante todo el año, o como en este caso: mermelada.
Esta segunda cosecha del higo, que se da durante los meses de agosto, septiembre octubre, encontramos las higueras repletas de dulces higos. En mi caso he tenido la suerte que un familiar me ha traído varios kilos de higos en sus variedades verdes y moradas, al que desde aquí quiero agradecer.

Mermelada de higos:
Para 1 kilo de higos, 500 gr de azúcar (Se puede poner más, pero no me gusta que esté excesivamente dulce) -recomiendo azúcar glass-, una docena de nueces, 1 limón, 1 vaina de vainilla, unos clavos, un poco canela, un chorro de naranja y otro de ron añejo.

Lavar los higos. Quitar a los higos el tallo (pedúnculo) y si es muy fuerte la parte inferior (abertura apical). Yo no suelo pelar los higos, pero si tiene la piel muy dura o gruesa, le quito algo. Esto va en gustos. Se hacen trozos. Se van poniendo en una cazuela. Se añade el azúcar, el zumo de limón, un poco de canela y el chorrito de naranja y ron añejo. En una bolsa de tela, metemos la vaina de vainilla y unos clavos (3 ó 4 clavos) la atamos para que no se salga, e introducimos en la cazuela.
Dejar macerar unas 6 horas (para mi esto es muy importante, ya que gana sabor y consistencia la mermelada) Pasado ese tiempo, poner a fuego lento durante 35-40 minutos. Añadimos las nueces en trozos pequeños,  y mover de vez en cuando para que no se pegue. Al finalizar retirar la bolsa que contiene la vaina de vainilla y los clavos.
¿Cómo envasarlo?
La forma más simple y sencilla que yo utilizo es: en una olla, pongo a hervir tarros y tapas, durante un rato. Saco los tarros de la olla (cuidado que al estar caliente nos podemos quemar), los seco por dentro, echo la mermelada (en caliente), los cierro bien y los pongo boca abajo (con la tapa hacia abajo) durante una noche -durante el día en un lugar oscuro y fresco-
Y esto es todo. Simple, sencillo, económico y excelente mermelada para acompañar a una tostada por la mañana, merienda, o bien de postre con un queso curado.
Buen provecho. Si lo deseas probar ya sabes.........
            

martes, 10 de septiembre de 2013

Paseos en avión por la Sierra de Madrid y otros servicios

Mi hijo Iván, ha obtenido la licencia de Piloto de líneas aéreas comerciales, a la par que se ha licenciado en Gestión Aeronáutica.
Su ilusión desde pequeño, era ser piloto, y finalmente se ha hecho realidad.
Hasta que encuentre trabajo en alguna de la líneas aéreas comerciales del mundo, está facilitando a las personas que lo deseen paseos por la Sierra de Madrid, vistas panorámicas sobre puntos concretos de pueblos, valles, entornos (siempre que se puedan sobrevolar), al igual que otros servicios como transporte de personas, mercancías, despedidas de solter@, fotografía aérea, en fin.... que si a alguno os puede interesar aquí os dejo teléfono de información y contacto.


miércoles, 28 de agosto de 2013

MARÍA MAGDALENA Y EL SANTO GRIAL

Margaret Starbird, (teóloga estadounidense) realiza una investigación seria y documentada sobre el secreto mejor guardado de la Iglesia. Ella lo llama "La verdad sobre el linaje de Cristo".
Tanto el prólogo del libro, efectuado por el reverendo Terrance Sweeney, hace un pequeño estudio teológico sobre el contenido de este libro con citas y párrafos de la Biblia, muy interesantes.

En síntesis, tal y como dice la contraportada del libro, trata de demostrar o al menos cuestionar que "Jesús fue el marido de María Magdalena y ésta, embarazada, se convirtió en el Santo Grial: la portadora de la -Sangre Real- de su esposo crucificado.
Así comenzó una de las aventuras más portentosas de la humanidad, la que tuvo como protagonista la Iglesia del Grial, condenada a sumergirse en la clandestinidad para huir de las furias de la Inquisición. La historia de la hija de Jesús y María Magdalena es la historia de:
-La dinastía de los reyes merovingios.
-Los cátaros y los templarios.
-El Priorato de Sión.
-Las cartas del Tarot
-La guerra de la Iglesia contra el Sagrado Femenino.

Margaret, descubrió la existencia de una sociedad secreta que consideraba que María Magdalena había sido la esposa de Cristo y la verdadera depositaria de las enseñanzas de Jesús. 
Comenzó a investigar para desmentir esas afirmaciones, que consideraba herejías. Sin embargo, conforme más se adentraba en los textos, los símbolos y los rastros arqueológicos, más se iba configurando una imagen de María Magdalena que no tenía nada que ver con la que nos ha transmitido la Iglesia Católica. Es una obra seria, con rigor, estructurada en capítulos con pequeños apartados, mostrando paso a paso "la manipulación", "aniquilación" o "readaptación" que desde las altas esferas del catolicismo se ido extendiendo a lo largo de los siglos a los fieles y seguidores.

martes, 11 de junio de 2013

EL SANADOR DE CABALLOS

 La novela histórica de Gonzalo Giner discurre entre 1.195, fecha en la que Alfonso VIII de Castilla es derrotado por el califa almohade en la batalla de Alarcos, hasta 1.212, fecha en la que los ejércitos cristianos vencen en la conocida batalla de las Navas de Tolosa. Durante ese tiempo Diego de Malagón, hijo de herrador-posadero, es testigo del secuestro de sus hermanas y asesinato de su padre. Consigue huir a Toledo en donde conoce a Galib, veterinario mudéjar de gran pestigio, que le acoge como aprendiz y le enseña las artes de la albeitería. (La ciencia que estudia la sanación de los caballos). Debido a una situación compleja entre Diego y la mujer del Galib, tiene que salir huyendo. A partir de ese momento, Diego va pasar su vida por diferentes ciudades, monasterios cistercienses en donde de forma compleja se empapa de la sabiduría de los libros, para terminar formando parte de un grupo de espías que se infiltrará en Sevilla con el objetivo de obtener información fundamental para que las tropas cristianas ganen la batalla de Las Navas de Tolosa, que favoreció de forma notable la reconquista española.
A pesar de sus casi ochocientas páginas, es un libro que engancha desde sus primeras líneas que combina la novela histórica de la Edad Media, con la novela de personaje. Lectura agradable, sencilla y directa, sin complicaciones, con una trama que abarca todo un abanico de posibilidades de esa época.
Tanto para los amantes de la novela histórica, como de la Edad Media, y de los caballos es totalmente recomendable, y en especial para conocer mejor las formas y maneras de vida de esa época.
En mis clases de románico, la profesora y algunos alumnos me hablaron muy bien de él. Hace un par de semanas que me lo regalaron y he disfrutado mucho de su lectura. Gracias.

jueves, 9 de mayo de 2013

SOMOS ENERGÍA. o La otra vida que no vives.

Nueva publicación de Francisco Ogalla Segura, en esta ocasión se trata de un libro sencillo, directo, que no solamente nos hace reflexionar para mejorar nuestra calidad de vida en muchos ámbitos de nuestra vida, sino que desde un aspecto práctico, desde el primer capítulo nos va proponiendo una serie de ejercicios, sencillos para ir mejorando en los ámbitos fundamentales y básicos, tales como: el físico, mental, energético y espiritual.
Como el el mismo Francisco Ogalla, manifiesta, mediante 37 ejercicios englobados en 8 estrategias, se consiguen beneficios tales como:


-tranquilizar el cuerpo y la mente.
-mantener una actitud de serenidad ante situaciones del entorno.
-reducir el estrés y la ansiedad.
-ahorrar energía.
-estimular la atención y la voluntad.
-conocer qué emociones nos dominan.
-eliminar estados emocionales que nos dañan.
-serenar nuestro comportamiento en situaciones extremas.
-entender mejor a los demás.
-escuchar de manera activa.
-no juzgar precipitadamente.
-no dejarse llevar por la importancia personal.
-ser mejor persona.
-alcanzar cotas altas de armonía.
-reconocer de verdad nuestros valores.
-utilizar los valores como punto de referencia para nuestra conducta.
-conocernos mejor.
-identificar nuestros puntos fuertes y los débiles.
-identificar los recursos que utilizamos en nuestra relaciones.
-encontrar el valor de decidir sin mentirnos.
-conocer y "controlar" las emociones que condicionan nuestras decisiones.
-eliminar hábitos y rutinas no deseadas.
-desestructuración del ego.
-tomar la erradicación de hábitos como un reto personal.
-reducir las tendencias emocionales negativas.
-potenciar la armonía.
-identificar las necesidades del cuerpo y satisfacerlas.
-modificar los comportamientos no deseados.
-utilizar los valores como referente de cambio.
-eliminar corazas emocionales creadas por el ego.
-escuchar de manera activa.
-evitar decir cosas superfluas.
-hablar solo cuando se tenga algo que decir.
-controlar y corregir los gestos corporales.

La verdad que mediante la realización de los ejercicios, y adquiriendo un hábito en ello, se mejora nuestra calidad de vida. Además puedes seguir su blog, (La otra vida que no vives), en dónde el propio Francisco va proponiendo temas debate, de desarrollo, y ejercicios para realizar, y dónde puedes contactar directamente con él, y disfrutar de sus dibujos y pinturas.
Para aquellos que se inician en esta grata tarea, ha creado una nueva pestaña dentro del blog "A tu ritmo" que facilita mucho la labor.

SOMOS ENERGÍA o la otra vida que no vives.

jueves, 18 de abril de 2013

RABO DE TORO

Comienza la temporada taurina, y es buen momento para recordar este guiso, y cerrar la temporada gastronómica de invierno.
Como en otras ocasiones he comentado, podéis encontrar muchas recetas tanto en libros, como en Web, de cómo cocinar, el rabo de toro, Os voy a indicar cómo lo hago, de una forma sencilla y rápida. Pero como siempre para gustos: colores.          "El rabo de toro"
Este plato típico cordobés, cada día tiene más admiradores hasta el punto que os recomiendo entrar en el enlace anterior, en dónde hacen todo un homenaje al producto.

Es un plato que yo lo considero de invierno, o de transición entre el invierno y la primavera, aprovechado los festejos taurinos.
Id a la carnicería y encargar un rabo de toro. Si no fuera posible, puede servir un rabo de añojo, o de ternera. Otro aspecto a destacar es que se puede cocinar tanto con vino tinto, como con vino blanco. Al gusto de cada uno.
Dependiendo de los comensales, uno o dos rabos. Como mínimo un par de trozos para cada uno. Ya se encarga el carnicero de cortar el rabo en trozos.
Pues bien: Manos a lo obra.
Lavad el rabo, dejadlo reposar a temperatura ambiente. Salarlo un poco.
Poned una sartén con aceite de oliva a calentar. Tomad cada trozo de rabo y pasarlo un poco por harina.
Cuando el aceite esté muy caliente, dorad (Unos 3 ó 4 minutos) por ambos lados las piezas.
Ponedlas en un plato.
Ahora tomamos una cebolla grande, 1 zanahoria, 1 puerro y cuatro dientes de ajo. Una pieza de estas verduras por cada rabo de toro. Se puede poner algo más de cebolla. Picamos todo, y en una sartén con un poco de aceite limpia lo ponemos a pochar.
Lo vamos moviendo, a fuego lento, y cuando esté en su punto, lo sacamos y escurrimos el aceite.
Prácticamente lo tenemos hecho todo.
Yo no trituro las verduras. (Pues habitualmente se trituran). Ahora en una cazuela grande, vuelco los trozos de rabo de toro, prendo el fuego, le añado 1 litro de caldo de cocido, 2 vasos de vino blanco, las verduras, y si lo necesita un poco más de agua, un par de hojas de laurel, y un poquito de sal y pimienta blanca molida.
Lo dejo que vaya cociendo a fuego medio, tapado, hasta que la carne esté suelta, melosa, y se empiece a despegar del hueso, y prácticamente se haya sumido el caldo.  Esta operación suele tardar un par de horas.

Con el vino tinto, el rabo queda más oscuro y con un sabor intenso, con el vino blanco, queda más claro, y con un sabor más suave. Como digo va en gustos. Lo he realizado con jerez, que igualmente está delicioso.
Este plato se debe dejar reposar un día, y toma más sabor, consistencia, y por supuesto, se debe servir acompañado de unas patatas fritas, o bien un arroz blanco que liga perfectamente con la salsa.
No puede faltar un buen pan y una botella de vino tinto (Rioja o Ribera de Duero) Buen provecho y buenas corridas.




jueves, 4 de abril de 2013

El Sabor del Imperio Romano en Mérida

Las escapadas a algunas ciudades españolas suelen durar un día o unas cuantas horas. Es lo que se suele hacer cuando se visita Mérida, si bien para saborear mejor la ciudad, bien merece varios días. La bella ciudad, a orilla del río Guadiana, está impregnada de la huella dejada por el Imperio Romano, y en especial por su famoso y célebre Teatro Romano de Mérida. Conocer la ciudad en diferentes épocas del año, facilita una imagen distinta a la tradicional. Este es el caso de nuestra visita a Mérida en Diciembre de 2012.

Atravesar el maravilloso puente romano, en una fría y temprana mañana de invierno, invita a soñar con escenas pasadas ocurridas en la ciudad de Mérida y descubrir la Alcazaba Árabe, El Templo de Diana, El Acueducto de los Milagros, La Casa de Mitreo, Plaza España, Puente Lusitania, El Museo Nacional de Arte Romano y otros tantos rincones y esquinas de esta ciudad, y por no hay dejar pasar por alto La Basílica de Santa Eulalia y su centro de interpretación.
Tras reponer fuerzas con una deliciosas migas, nos encaminamos a uno de los puntos de mayor atractivo histórico: El Teatro Romano de Mérida.

El teatro se construyó bajo el patrocinio del yerno del emperador Augusto Agripa. Se edificó sobre una ladera de una loma, lo que abarató principalmente los costes de construcción, levantando el resto con hormigón forrado de sillares. La dañada grada superior (summa cavea) era la única pared que emergía de la construcción, antes que se comenzaran las excavaciones en 1910. La Cavea Ima, donde se sentaban los caballeros de Mérida, se remodeló en la época  de Trajano, levantando en su centro un lugar sagrado, cercado de una baranda de mármol. Delante se contemplan tres gradas más bajas y anchas, donde se acomodaban los sacerdotes y magistrados de la ciudad.  La escena termina con una pared alta. Todo se levanta sobre un podio bellamente adornado en marmol. Al frente se ubican tres vanos, por los que entraban al escenario los actores. Al lado el Anfiteatro, levantado en S. VIII a de C., tal y como prueban las inscripciones encontradas en las tribunas. Se utilizó como escenario para diversos espectáculos: cacerías de animales, luchas de gladiadores.
Sería largo el describir cada uno del resto de las visitas efectuadas. Dejo una muestra gráfica de buena parte de ellas. Mérida bien merece una nueva visita en otra época del año.